Rastreando huellas

14 notas

De vuelta en Afania (Storytelling)

alazpita:

image

Mi paso por la Escuela no fue feliz. En los colegios e institutos de Afania se rendía culto a un dios feroz, llamado Currículo.

Un día normal en el aula consistía en permanecer en silencio durante las interminables sesiones en las que un señor o señora hablaba y hablaba sin parar….

Aquel día descubrí algo importante: mi mayor talento es descubrir el talento en los demás.

1 nota

Aún cuando no tengas una varita mágica a tu alcance, usa tu sonrisa y se hará magia a tu alrededor
para Marta (mi Marta)

Archivado en magia sonrisa

1 nota

Mi primera vez

"Mi primera vez duró demasiado poco tiempo como para recordar todos los detalles de lo que sucedió, aunque duró lo suficiente como para hacerme una idea de lo que sería si repitiera en el futuro.

La primera vez fue tan intensa como para no olvidarme de la experiencia, pero no lo suficientemente agradable como para quererla repetir.

La primera vez que me lancé al vacío sentí miedo. Dicen quienes me vieron que en el preciso instante en el que me encontraba al borde del precipicio me paré, y sólo avancé porque la persona que venía detrás no dejó que esto sucediera. En aquel momento no lo quise aceptar, “yo no me paré”, pero seguramente, si ellos lo vieron, así sería.

La primera vez que volé en un parapente probablemente dejé de tener los pies en el suelo… fue breve pero intenso, y aunque me gustó, me pregunto si lo volvería a hacer.”

Confesión para una de las actividades desarrolladas en el taller "Trabajando con el miedo escénico. Training using drama" de Ideas Poderosas - Formación y desarrollo personal.

image

Archivado en confesiones training using drama ideas poderosas

2 notas

El profesor que enseñaba a hablar a su perro

Un profesor de pedagogía americano, el primer día de clase dijo a sus alumnos, futuros maestros: «He dedicado este verano a enseñar a hablar a mi perro. Está ahí fuera. Si quieren puedo hacerles una demostración». Los alumnos por supuesto asintieron. El perro entró, se tumbó y el tiempo pasó sin que dijera palabra alguna. Al fin un alumno protestó: «Profesor, su perro no habla». El profesor contesto: «Yo les dije que había enseñado a hablar a mi perro. No que mi perro hubiese aprendido. No olviden eso en el futuro. Nuestra profesión no es enseñar, sino conseguir que aprendan».
— La hora de los docentes - por José Antonio Marina

7 notas

Podemos ejercer influencia sin batuta, sin estar al frente de nadie e incluso con el firme deseo de pasar desapercibidos, pero si hacemos las cosas con convicción, con pasión y con honradez (incluso sin producir ningún sonido) dejaremos huella, y ¿quién sabe? hasta quizá conseguiremos que los ojos de quienes nos rodean brillen.
Las melodías que dejan huella, por @jlhueso en el blog de Ideas Poderosas

4 notas

Presentación del libro “El libro de las parturientas” de Matilde Cabello

Esta tarde me ha tocado ejercer de maestro de ceremonias de la presentación del libro titulado “El libro de las parturientas” de Matilde Cabello de la editorial El Páramo.

Tras la presentación del evento a todos los asistentes, cedí la palabra a Enrique González, representante de la editorial que publica el libro, quien hizo una presentación del trabajo de su empresa en pro del desarrollo de la cultura andaluza. Tras su intervención, tomé de nuevo la palabra y a continuación os dejo la transcripción de mi visión de la obra que compartí con todos los asistentes:

“Buenas tardes, en primer lugar, me gustaría agradecer a Concha Moreno, Concejala de Cultura del Ayuntamiento de Torredonjimeno, la invitación que me hizo hace algunas semanas para presentar este libro que hoy nos trae aquí.

He de deciros, no sin cierto sonrojo, que hacía demasiado tiempo que no me leía una novela. Quizá demasiado tiempo. Y aunque la lectura es una actividad que ocupa una parte importante de tiempo en mi vida, suele consistir en la lectura de libros técnicos, artículos científicos, blogs, noticias… ah y cuentos. Muchos cuentos. Esos cuentos que por las noches leo a mis hijas y a mi hijo antes de dormir… esos cuentos que, probablemente la protagonista del libro que hoy estamos presentando, siempre quiso escuchar de labios de su madre, de labios de su padre y que, cosas de la vida, se convirtieron en palabras que se esfuman, en historias olvidadas, en relatos sin relatar.

Así que, presentar un libro, presentar este libro, se me hace extraño, (os confieso que es mi primera vez), pero asumí el encargo como un niño disciplinado y bueno que se lleva los deberes a casa con el propósito de hacerlo lo mejor posible y sacar una buena nota.

Siempre pensé que leer no debería ser una obligación y en cuanto leí las primeras páginas del libro me di cuenta que retomar nuevamente una novela entre mis manos iba ser un reencuentro emotivo, una experiencia placentera, un viaje a otros mundos, a otras vidas. Y así fue, y así ha sido.

Éste es un libro que se lee con la avidez de quien quiere saberlo todo y con el freno de quien quiere esperar para conocer el final. Pero no soy yo crítico literario y por tanto no voy a contaros ni cantaros las excelencias de la narración de Matilde, ni la agilidad con las que se entremezclan las historias de Mari y nos guían por toda su vida, ni la crudeza con la que se describen los momentos más dramáticos, ni la ternura con la que cada pasaje de la vida de Mari alcanzan al corazón del lector. No, no soy crítico literario, soy psicólogo, y justamente mi condición de psicólogo hace que mi mirada al relato no pueda dejar escapar la personalidad que late en cada una de las páginas del libro. La personalidad de quien escribe y la personalidad de quien es escrita.

“El libro de las parturientas”, que así se titula el libro, es una historia de resistencia, pero es algo más, es una historia de “resilencia”.

Los psicólogos, un poco cansados de hurgar en las miserias humanas, de tratar con la enfermedad mental, de intentar comprender el por qué del sufrimiento de las personas… hemos cambiado el enfoque. Empezamos a interesarnos, no tanto por responder a la pregunta de porqué sufrimos, sino más bien a intentar comprender por qué a pesar del sufrimiento hay personas que son felices.

La historia de Mari es una historia de sufrimiento, pero entre líneas se reconocen momentos de felicidad. Su historia, es una historia de frustraciones, pero entre líneas se reconocen los pequeños triunfos que iluminan la oscuridad. Es una historia de dolor, pero entre líneas se reconoce el amor, la pasión, la lucha.

La resiliencia es la capacidad que tienen las personas para recuperarse frente a la adversidad y salir reforzados de esas situaciones. Y la historia de Mari es una historia de resilencia. Mari es un ejemplo de mujer luchadora: Con diecisiete años alguien le pregunta “¿cuándo vas a olvidar el pasado? Eres muy joven y tienes un futuro precioso por delante” a lo que ella responde, “pero… señora, ¿cómo se puede olvidar el pasado con diecisiete años? A mi edad, no debería ni tenerlo”.

Y es que tener pasado a los 17 años nos indica el tipo de vida que ha llevado nuestra protagonista. Y sin embargo, y a pesar de todo, ahí está ella: la mujer que va creciendo ante cada embestida de la vida.

Matilde Cabello, la autora de este estremecedor relato, no busca hacer un retrato psicológico de la protagonista, no lo necesita, ella nos habla descarnadamente de cómo acontece la vida de Mari, nos lo cuenta en primera persona y nos describe lo que a Mari le pasa, y lo que le pasa es lo que cuenta, y ese contar nos devuelve la imagen de una mujer que se enfrenta desde niña a unos padres, que no son sus padres y que no la quieren; nos presenta la lucha de una mujer que vive para buscar sus orígenes; nos presenta a una mujer que se enfrenta a un mundo que no respeta a la mujer.

Matilde Cabello es escritora, poetisa y periodista y, aunque nacida en Puerto Real (Cádiz), desde 1990 vive en Córdoba donde ha desarrollado gran parte de su carrera profesional siendo autora de varios libros sobre el patrimonio y la historia de Córdoba, guionista y presentadora en la Televisión Municipal, y columnista en El Día de Córdoba.

Es autora de varios libros de poesía, otros tantos de antologías y dos novelas. En el “libro de las parturientas” descubrirás el secreto mejor guardado de los archivos oficiales de la Diputación. Descubrir ese secreto ha sido la vida de Mari o de Salud Jiménez Luque. Encontrar ese libro es encontrar el origen, es encontrar la sangre que corre por tus venas, es la sangre que hace la morcilla, “porque donde no hay sangre, no hay morcilla”.

Muchas gracias Salud (Mari) por descubrirnos tu mundo emocional y enseñarnos la fuerza psicológica de crecer día a día a pesar de los obstáculos, de amar más allá de las carencias afectivas, de estar presente a pesar de las ausencias; gracias por enseñarnos que vivir es suficiente; por mostrarnos que aceptar no es soportar y mucho menos resignarse, sino que es la condición necesaria para ser quien tú quieres ser y conseguir lo que tú quieres conseguir. Muchas gracias Matilde por contarnos tan bella historia y gracias Concha por haberme dado la oportunidad de descubrir a estas dos mujeres, dos grandes mujeres que primero he conocido sobre el papel y que ahora conozco en carne y hueso. Creo que voy a tardar mucho en olvidaros.

No dejéis de leer “El libro de las parturientas”: un buen libro.”

A continuación cedí la palabra a Matilde, la autora, quien entre anécdotas personales de su infancia y las historias de Salud leídas del propio libro ha ido haciendo un recorrido visual por algunas de las escenas principales de la trama del relato, dibujando un boceto sugerente que seguramente animará a muchas personas a leer la historia. Finalmente, Salud, la protagonista, ha respondido a todas las preguntas que las personas asistentes le han formulado.

Una tarde muy emotiva, en un ambiente muy agradable y con una compañía excelente, ¡qué más se puede pedir!

image

Comprar el libro aquí